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Emociones · 5 min de lectura

Lo que sientes importa y cómo respondes también

Una emoción no es un error. Lo que suele complicarse es la respuesta automática que aparece con ella.

Muchas personas llegan a terapia con la sensación de que sienten “demasiado” o de que deberían sentir otra cosa. Sin embargo, una emoción rara vez es el problema: suele ser información sobre algo que importa.

Lo que a menudo genera dificultades es la respuesta que aparece de forma automática: retirarse, insistir, callar, justificar, controlar. Esas respuestas se aprendieron en algún momento y tuvieron sentido, aunque hoy dejen distancia donde querías cercanía.

Trabajar esto en terapia no significa dejar de sentir. Significa poder reconocer la emoción, sostenerla con algo más de calma y elegir qué hacer con ella. Ahí es donde aparece el margen: entre lo que sientes y lo que haces.

Si notas que ciertas reacciones se repiten y te alejan de lo que quieres, puede ser un buen momento para mirarlas con acompañamiento.